Reconnect: una nueva forma de entender la salud desde la emoción, el entorno y la ciencia
Dado que debe y puede establecerse un correlato entre los estados físicos y los psico-emocionales, desde blog se propone una aproximación a la salud, en clave humana y humanística.
Este blog abordará la salud humana, incorporando la figura del «trauma emocional», factor desencadenante de situaciones y acontecimientos generadores de un impacto sobre la salud, individual y colectiva.
En el marco de una salud plurifactorial, la incidencia directa o indirecta del factor emocional sobre la pérdida y la recuperación de la salud tiende 100% de las cifras totales de enfermedad y de muerte. Sin embargo, a pesar de la alta correlatividad epidemiológica existente entre la enfermedad y el elemento emocional, las instancias sanitarias continúan excluyéndolo de sus abordajes preventivos, terapéuticos o asistenciales
Frente a un modelo sanitario proclive a gestionar la salud colectiva en términos industriales, el blog apuesta por un modelo asistencial que responda a un concepto circular de la salud.
Se entienden por circulares aquellos modelos que no se conforman con una «menor enfermedad», priorizando aquellas políticas públicas que, directamente, evitan la enfermedad. Son también circulares los modelos que apuestan por la sanación frente a la cronificación.
El blog parte de la evidencia científica de que los órganos, tejidos, arterias, vísceras, … del cuerpo de personas (o colectivos) sobreexpuestos emocionalmente a situaciones directamente relacionadas con su vulnerabilidad social, presentan también signos objetivos de un mayor deterioro bioquímico y celular.
Existe un vínculo cierto entre la acumulación de grados intensos y prolongados de toxicidad o malestar emocional, con su consiguiente deterioro celular, y la enfermedad, orgánica o mental o, en definitiva, con lo que conocemos como «pérdida de salud».
Sin embargo, parece como si la naturaleza emocional del origen de tanta patología careciera de la entidad suficiente para reconocer al factor emocional como una forma de toxicidad equiparable a la de tantas otras formas de toxicidad, sí homologadas sanitariamente.
En su faceta más social de la salud, este libro persigue visibilizar la fatídica serie, expresada al final del párrafo, que da inicio con disfunciones o torpezas institucionales, en el ámbito público que corresponda para, a través de la enfermedad, finalizar con una parte excesiva de la población prematuramente descolgada de los circuitos de riqueza y de bienestar.
Disfunción pública → Enfermedad → Exclusión y fracaso social
La disfunción pública no agota su alcance en sus efectos estadísticos, presupuestarios o administrativos. Tampoco lo hace provocando «situaciones individuales». Toda disfunción atribuible a las instituciones, a las administraciones y a los poderes públicos, comportan una afectación sobre el estado emocional de la parte de la población o persona afectada por la disfunción
Dado que ningún perjuicio emocional es neutro ni inocuo, sino que tiende a expresarse en forma de enfermedad, orgánica o mental, cabe concluir que detrás de cualquier disfunción o torpeza cometida por los poderes públicos se oculta una gran parte de la enfermedad de la población afectada por la acción inadecuada, imprudente, corrupta, … de la institución competente.
Gran parte de las patologías comunes están relacionadas con la acumulación de disfunciones en la acción de las instancias públicas, entendiendo por tales aquellas que son legalmente competentes y que disponen de los recursos económicos necesarios para la mejor gestión de nuestros entornos. En consecuencia, este blog sitúa a la disfunción pública en el mismo origen de situaciones individuales, a menudo insoportables, que generan pérdida de salud, enfermedad y muerte. Ninguna especie presenta una complejidad equiparable a la que ofrecemos los humanos en lo relativo a cuatro pilares o «factores» de nuestra salud, todavía infravalorados por la práctica médica convencional. Es por ello que el blog centrará su atención en:
1. El factor subjetivo y psico-emocional.
2. El factor contextual que impone el entorno y, como parte del mismo, el “factor público” (o gobernanza).
3. El factor temporal.
4. El factor tecnológico.
El blog reivindicará el valor de estos cuatro elementos en su conjunto. Confío poder dedicar a cada uno de ellos, en un próximo futuro, la atención que merecen.
Finalizar este primer post con la declaración responsable de someter la totalidad de todo lo expuesto en este libro a las leyes del rigor intelectual y de la solvencia científica. Estas publicaciones evitarán en todo momento afirmaciones que no vengan avaladas por el estado actual de la ciencia.
